Al mencionar las ciudades más hermosas de Bélgica, en nuestra lista no podemos dejar de incluir la ciudad de Lieja. Muchos la catalogan como una ciudad elegante, donde podemos apreciar la perfecta combinación entre elementos antiguos de su arquitectura con otros de estilo muy moderno.

Lieja ofrece a sus visitantes un sinnúmero de ofertas muy tentadoras mediante las cuales puedes descubrir cada rincón de su geografía de un modo muy entretenido a la vez que didáctico. Si optas por planificar una visita a esta ciudad belga puedes estar seguro de que no vas a tener tiempo para el aburrimiento.

En nuestro siguiente artículo te mencionamos qué sitios de este hermoso lugar no puedes perderte.

Palacio de los Príncipes Obispos de Lieja:

Ubicado en el centro de Lieja en la plaza de Saint-Lambert, este palacio construido en el siglo XVI es uno de los monumentos más distintivos de esta maravillosa ciudad. Fue este sitio la residencia de los príncipes obispos que vivieron en Lieja.

Su estructura se vio sometida a varias reconstrucciones debido a que sufrió numerosos daños a causa de incendios, guerras y saqueos, sin embargo la fachada que hoy podemos apreciar pertenece a mediados del siglo XVIII. Otro de los elementos de su arquitectura que más atrae a los visitantes son sus numerosas columnas, sesenta en total de estilo renacentista coronadas con capiteles exquisitamente decorados.

A día de hoy sus instalaciones acogen las oficinas del Gobierno Provincial y del Palacio de Justicia. Aunque no está abierto para visitas turísticas salvo uno de los patios interiores, el palacio de los Príncipes Obispos de Lieja es una parada imprescindible dentro de esta ciudad.

Catedral de Saint Paul:

Antes de visitar este emblemático monumento de Lieja debes saber que previo a su consagración como catedral pertenecía a una de las Siete Colegiatas de esta ciudad, denominada ¨colegiata de San Pablo¨. Fue en 1801 que se consagró como catedral, luego de la destrucción de la catedral de San Lamberto.

Su primera construcción se llevó a cabo durante el siglo X, viéndose reconstruida en varias ocasiones a lo largo de la historia. En su majestuosa estructura puede apreciarse marcados rasgos pertenecientes a la arquitectura gótica.

En su interior alberga tres naves donde pueden observarse esculturas religiosas con siglos de antigüedad así como valiosas pinturas que destacan pasajes religiosos. Otro de los elementos que decora este recinto son sus maravillosas vidrieras que permiten la entrada de luz natural en sus estancias.

Entre sus elementos más interesantes no podemos dejar de mencionar El Tesoro de la Catedral, compuesto por un magnífico conjunto de obras de arte, manuscritos etc. conformando parte indispensable del patrimonio de Lieja.

La Catedral puede ser visitada de lunes a domingo en los horarios de 8 de la mañana a 5 de la tarde.

Estación de Lieja-Guillemins:

Otro de los sitios que mayor interés despierta en Lieja es precisamente la estación de Lieja- Guillemins por su maravillosa estructura y su importancia para el transporte terrestre.

En su lugar se situaba una estación que, aunque fue remodelada en reiteradas ocasiones desde su construcción en 1838, no contaba con elementos atractivos. Sin embargo, desde el año 2009 fue inaugurada la nueva estación que en la actualidad acapara la atención de todo el que visita Lieja. Se trata de una estructura majestuosa construida en hormigón, acero y vidrio y cuenta con un impresionante domo de 200 metros de longitud y 35 metros de altura. Esta maravillosa obra de arte de la arquitectura moderna fue diseñada por el español Santiago Calatrava y recibe regularmente trenes de alta velocidad que conectan con Bruselas, París, Aquisgrán, Colonia y Fráncfort del Meno.

Museo Curtius:

Ubicado en las instalaciones de un palacio renacentista, esta institución vio sus inicios a principios del siglo XIX, sirviendo como museo de arqueología y artes decorativas.

Desde el año 2009, tras una remodelación, pasa a formar parte del complejo museístico conocido como ¨Le Grand Curtius¨, acogiendo desde entonces exposiciones de arqueología, artes decorativas, arte religioso, arte mosano, de armas y de cristal.

Sus exposiciones están organizadas por temas y dispuestas en sus tres pisos contando con elementos que datan de tiempos tan remotos como la Edad Media.

Sus puertas están abiertas al público todos los días de la semana excepto los martes en un horario de 10:00 am – 6:00 pm.

Montagne de Bueren:

Si decides conocer Lieja no puedes dejar de visitar la Montagne de Bueren. Se trata de una escalera en la que se pueden contar 374 peldaños ubicado en una inclinación del 30 por ciento.

Desde la cima de esta empinada escalera se obtienen unas vistas espectaculares de la ciudad así como del río Mosa. Puedes visitarla por tu cuenta con la ayuda de un mapa para orientarte o reservar un tour guiado mediante el cual podrás descubrir todos los secretos que guarda este singular monumento.